Esto es una de dos:
- O toda la sociedad se pone de acuerdo y los menores no tienen acceso a internet en absoluto bajo ninguna circunstancia (ni siquiera ponerle un vídeo en el móvil a ver si se entretiene).
- O nos centramos en educar a los niños y en que sólo accedan a internet bajo supervisión.
Cualquier otra medida es un brindis al sol.